Nuestra Historia

El golpe de Estado que culminó con el gobierno del radical Arturo Illia abre paso a la llamada «Revolución Argentina», denominación con la que se bautizo a este nuevo régimen. En tanto, la respuesta del movimiento estudiantil no se hace esperar. La FUA se pronuncia contra el régimen golpista. En el interior del país se producen manifestaciones callejeras, tomando la delantera en la Capital Federal, los Centros de Estudiantes de Ingeniería y Medicina. El Gobierno contraataca disolviendo a la FUA, a las Federaciones regionales y al Centro de Estudiantes de Ingeniería «La Línea Recta» de la Universidad de Buenos Aires.A partir del golpe de Estado toman forma las agrupaciones políticas universitarias que tienen ligazón con los partidos políticos. Comienza a evidenciarse así una serie de cambios en el componente ideológico de los estudiantes que conducen la protesta.

El Movimiento Nacional Reformista, la Unión Nacional Reformista Franja Morada y otras agrupaciones menores con incidencia local, como el MURA –Movimiento Universitario Reforma Autentica- de Santa Fe o MARU – Movimiento Autentica Reforma Universitaria de la Capital-representaban el ideario reformista a fines de la década del sesenta. En este tiempo, la Unión Nacional Reformista Franja Morada era una federación de agrupaciones reformistas de todo el país, que reúne a militantes de distintas corrientes políticas como anarquistas, radicales y socialistas independientes. Había nacido durante un Encuentro Nacional de agrupaciones reformistas, en la ciudad de Rosario los días 25 y 26 de agosto de 1967. El objeto perseguido era el de unificar criterios para retomar la conducción de los Centros de Estudiantes, de las Federaciones locales y de la Federación Universitaria Argentina de las que habían sido desplazados por la izquierda luego de la caída de Arturo Illia.

El origen del nombre Franja Morada se remonta al año 1918, exactamente a los agitados días de la Reforma Universitaria de Córdoba, entonces, un grupo de estudiantes hace flamear como bandera las estolas de color morado que los sacerdotes usan alrededor de su cuello, como símbolo del régimen que habían derribado, y a modo de identificación para aquellos que impulsaban la reforma.

Fragmentos del texto : “ABC del Militante de la Franja Morada y de la JR” . Publicación de la Fundación Instituto Lebensohn.

Luego del breve periodo democrático iniciado en 1973, en 1976 se inicia en nuestro país la dictadura más feroz de América latina, la Franja Morada que ya había llegado a la conducción de la FUA, logra mantenerla clandestinamente con distintos objetivos, entre ellos el resguardo de la vida de los militantes y la lucha permanente contra la dictadura.

Con la restauración democrática liderada por Raúl Alfonsín, la Franja fue un actor fundamental en la normalización de todas las universidades nacionales, así como a la restauración de los principios reformistas en todas las casas de estudio que habían sido barridos por los militares. Es a partir de 1983 y hasta la actualidad, que la franja morada, cada dos años en congresos ordinarios de la FUA, ha logrado retener su conducción.

Durante la década del 90, la cual estuvo signada por el sesgo Neoliberal del gobierno peronista encabezado por el presidente Menem, la organización al frente de la FUA y junto a otras organizaciones del campo popular, emprendió una lucha por defender al sistema público universitario que fue amenazado por la ola privatista que pregonaba en peronismo en ese entonces.

Iniciado el siglo XXI y frente a la decepción que nos genero el gobierno de la Alianza que había llegado al gobierno en 1999, implico nuevamente que la Franja Morada sin dar un solo paso atrás en sus principios, una vez mas se pusiera al frente de la defensa de la Universidad Publica frente a las políticas neoliberales que profundizo el gobierno de Fernando De La Rua.

Los últimos años estuvieron signados por la profunda crisis que afecto y aun afecta al sistema político argentino, del cual nuestra organización no estuvo exenta, pero que aun así gracias al esfuerzo de los miles de militantes de la franja morada en todo el territorio nacional, hemos logrado continuar conduciendo al movimiento estudiantil argentino.

La actualidad esta marcada por una frase del manifiesto liminar de la Reforma “los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”, somos conscientes de que estos dolores son los mismos que afectan a toda Latinoamérica y tienen que ver con la exclusión , la pobreza, la violencia, y muchas otras consecuencias de décadas de injusticias en nuestro continente. Hoy mas que nunca, esta mas que vigente aquella visión latinoamericanista que tuvieron los reformistas del 18’ y a la que junto a las organizaciones progresistas de América latina estamos dispuestos a transformar la realidad.

 

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