Situación Nacional

Hablemos de la que acontece en los supermercados a fin de mes, la que sufren los trabajadores, la de las restricciones, la inflación, la que pasa en la calle. Hablemos de lo que hemos mejorado en esta década de gobierno kirchnerista, de cómo está la situación social en nuestro país. De cómo se vive hoy en la Argentina.
Tras ocho años de crecimiento sostenido, las políticas del gobierno nacional nos han dejado esto: Inflación, un cepo cambiario y un avasallamiento de las instituciones sin precedentes. El INDEC, el Ministerio de Economía, el Banco Central y el ANSES, son todos títeres de la voluntad de la mandataria de turno. No podemos negar que desde el 2002 hemos mejorado nuestro bienestar, pero tampoco podemos ignorar que hemos vivido una época privilegiada en cuanto a condiciones externas. Muchos de los indicadores socio-económicos se han estancado del 2007 a la fecha, lo que evidencia que la actividad expansiva del gobierno, cuyo aumento en el gasto interanual un 40% en promedio no ha surtido efecto en mejorar la calidad de vida de los argentinos.
Uno de los objetivos de este documento es servir de puntapié para un análisis más profundo de la situación económica, pero entendiendo esta como un concepto amplio. No sólo si aumentaron los ingresos de las familias, sino, lo que es mas importante aún como aumento la calidad de vida en este lapso.
En ese marco, y considerando que uno de los sectores donde el flagelo de la pobreza azota peor, ya que no sólo afecta la situación actual sino que también implica grandes consecuencias para desarrollo futuro, son la niñez y la adolescencia pasamos a analizar algunos indicadores que no permitirán obtener una visión global sobre la situación de la misma.
La situación de la niñez en la Argentina
Para analizar la situación socioeconómica de los menores de 18 años en la Argentina examinaremos algunos resultados sobre alimentación, vivienda, pobreza, salud y medio ambiente. La idea es brindar un panorama general que nos sirva de puntapié para comenzar a “El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad” Declaración de los derechos del niño
discutir la economía argentina actual y el proceso que se viene gestando desde el 2007 a la fecha.
Según el observatorio de Deuda Social Argentina, casi 2 de cada 10 niños, niñas y adolescentes en la Argentina urbana viven en hogares con inseguridad alimentaria. Esto significa que algún familiar del hogar, y hasta ellos mismos debieron restringir su consumo alimentario por problemas económicos y experimentaron episodios de hambre. Esta situación empeora si indagamos dentro de la población investigada, ya que si vivís en una villa, o si sos del 25% más pobre de la sociedad, tus probabilidades de sufrir hambre aumentan a un 28,1% y 36,6% respectivamente. Cabe aclarar, que en estos 5 años de gobierno kirchnerista los valores de este indicador se han mantenido constantes, lo que indica una política estatal insuficiente respecto del tema.
Si hablamos de salud y niñez en nuestro país, debemos considerar no sólo el hecho de poseer o no cobertura de salud, sino también el hecho de la lejanía de los hogares más vulnerables a los centros de salud. Los datos indican que en el 2011 más de 2 de cada 10 menores de 18 años que pertenecen al 25% más pobre de la población no tienen ni un centro de atención médica cercano a su vivienda y tienen déficit de cobertura.
EN cuanto al medio en el que se desenvuelven los menores de 18 años, los datos indican que más de 4 de cada 10 niños que habitan en las grandes ciudades convive con algunos de los siguientes problemas: fábricas contaminadas, basurales aledaños, presencia de incendios, quema de basura, plagas. Esta crítica situación no ha mejorado del 2007 a la fecha, es más se ha incrementado tanto si lo observamos por estrato social, donde el 25% de los más pobres vieron incrementado su déficit medioambiental en un 12,3%, como si lo analizamos por espacio socio-residencial, donde los chicos que viven en las villas lo vieron aumentar en un 16,4% entre 2007 y 2011.
La situación referente a la vivienda en la que habitan los menores de 18 años en nuestro país es alarmante, tanto en cuestiones de desigualdad como en el panorama general. Los niños, niñas y adolescentes del estrato más bajo, poseen 9 veces más probabilidad de vivir en una residencia inconveniente que sus pares del medio alto, además el 44,8% de los que habitan en villas posee problemas de este tipo. Así como también, el 62,1% de los niños en condición más vulnerable poseen condiciones de saneamiento inadecuadas, teniendo 3 veces más chances de sufrir esta situación respecto del 25% superior. La situación no es muy diferente en lo relativo al acceso al agua corriente y a la red de gas, donde el 18% y el 40,8% respectivamente de la población bajo análisis no accede.
Para concluir el análisis de los datos, vamos a replicar algunos de los datos sobre pobreza en la Argentina. En el año 2011, el 22,2% de los chicos que van entre 0 y 17 años poseen necesidades básicas insatisfechas, y el 25% más pobre posee 15,8 veces más probabilidad de pertenecer a un hogar con NBI que el 25% más rico. Esto quiere decir, que más de 2 de cada 10 niños, niñas y
adolescentes en nuestro país experimentan carencias respecto de los requerimientos mínimos que les permitan desarrollarse de manera adecuada.
Una vez analizados, estos indicadores podemos inferir que la situación socio económica de la Argentina ha mejorado notablemente del 2001 a la fecha, sin embargo, a pesar del crecimiento sostenido en el PBI (a excepción del año 2009) del 8% en promedio, desde el 2007 las mejoras en la calidad de vida de los argentinos no han variado significativamente, y en algunos casos, como por ejemplo el medio ambiental han incluso empeorado.
El reto para lo que queda del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner es incrementar el estandar de vida de los argentinos, en particular de los sectores más postergados que son los que más estancados han visto su mejoría en este último lapso. Todo esto con un panorama no muy alentador ya que comienza a evidenciarse una desaceleración en el crecimiento, reconocida por el gobierno mismo que prevee un crecimiento de 4,4% en el presupuesto 2013, con lo cuál la caja comienza a ajustarse drásticamente.
Hagamos un poco de memoria, luego de la recuperación económica de los primeros años del gobierno K, cuando comenzó a sentirse la falta de caja, llego un regalo internacional: el aumento del precio de la soja. Esto permitió que el gobierno continuara incrementando el gasto público sin reparo alguno. Al acabarse esa fuente, fueron por los fondos de las AFJP, y las reservas del Banco Central. Ahora que comenzaron a escasear estas fuentes, no quedo otra que emitir. Y más emisión, significa aún más inflación.
Sin embargo, hasta Cristina sabe que no puede emitir todo lo que quisiera porque la inflación se dispararía. Es por ello que comenzaron a realizar un ajuste encubierto del gasto público. Es un tema de prioridades: Automovilismo para Todos si, Educación No, Futbol para todos SI, Salud No, Pauta oficial SI, Comedores Comunitarios No, Aerolíneas Argentinas SI, Inversión en infraestructura de Transporte Público NO. Estas son, y no otras las prioridades del “modelo”.
En los últimos meses, ha comenzado a instalarse el tema de los subsidios a todos los servicios públicos. También detrás de los subsidios está la inflación, es una manera más de maquillarla. El problema es que como política a largo plazo es insostenible, ya que lo que comenzó con 1500 millones en 2003, se transformó en 75000 en 2011; y ahora el gobierno hace malabares por achicarlos para poder usar la “caja” en sus otras prioridades.
Varias provincias han anunciado estas semanas aumentos en la tarifa del transporte público en un intento por redistribuir las partidas para ser utilizadas en otros fines. Esto es un ajuste y uno bien regresivo, ya que los usuarios de estos no son grandes empresarios, ni gerentes de YPF, Aerolíneas o ANSES, son trabajadores y estudiantes, que no tienen otra opción más que continuar viajando por este medio. La respuesta de los gobiernos provinciales es que no hay fondos, pero si hay para pauta oficial, para aerolíneas y para las agrupaciones oficialistas.
En toda esta vorágine hay algo seguro: ocultar la disminución del crecimiento, la inflación y el déficit fiscal no contribuyen a solucionar el problema. El presupuesto llevado al Congreso de la Nación por Lorenzino hace escasos días prevee un crecimiento del 3,4% para este año, cifra bastante sobreestimada de acuerdo a las condiciones macroeconómicas existente y los resultados obtenidos en el primer semestre de este año. Así mismo estipula ridículamente una inflación del 10,8% cuando es vox populi que la misma no bajara del 25%. Sumado a esto, el oficialismo no sincera la situación real de las cuestas fiscales, ya que no contempla los 50.000 millones de dólares solicitados al BCRA , lo cual supera ampliamente las reservas internacionales de esta entidad.
Desde la FRANJA MORADA exigimos rediscutir la ejecución real del presupuesto. Para crecer en serio, en necesario invertir en Salud, Educación y Ciencia, y no en Automovilismo, Aerolíneas y propaganda oficialista.

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